Capturaron a uno de los que mató a la esposa del imitador de Pipe Bueno. ¡Estaba 'muerto' de la risa!

Capturaron a uno de los que mató a la esposa del imitador de Pipe Bueno. ¡Estaba 'muerto' de la risa!

Ago 14, 2019 / 50 seg

Por: Redacción Q'hubo

Escuchar este artículo

Te puede interesar: Estos son 3 de los 9 muertos que dejó el domingo en Cali

Riéndose, así llegó a la estación de Policía alias ‘Tamales’, el cómplice del delincuente que mató a la esposa del cantante e imitador de Pipe Bueno, Richard Muñoz Cardona. Este gesto ha causado indignación, tal como se ve en el video:

Muñoz vive por estos días una doble tragedia en su vida. El artista que se hizo famoso en el reality ‘Yo me llamo’ está en un tremendo lío, pues el sábado pasado en medio de un atraco asesinó a uno de los asaltantes que minutos antes había herido de gravedad a su esposa, quien finalmente murió. 

 

Sin embargo, el cómplice del delincuente muerto fue capturado en las últimas horas en Fusagasugá.  Alias ‘Tamales’ es el hombre que estaba en una motocicleta (esperando al delincuente muerto) listo para emprender la huida después del hurto. 

Por esto hecho, al imitador del cantante de música popular le imputaran los cargos de homicidio simple, como presunto responsable de la muerte del agresor de su esposa.

 

 

En las últimas horas el hombre ha  mostrado preocupación por su situación, toda vez que el imitador  tiene dos hijas con su esposa fallecida,y ahora que le imputarán cargos él no sabe que pueda pasar con las dos menores, de 12 años y 12 meses.

“El mensaje que le mando a las autoridades es que se pongan en mis zapatos; cualquiera de ustedes hubiera reaccionado igual al ver que, en este caso una esposa, ha sido vilmente atacada por un bandido”, precisó Cardona. 

El imitador dice que  en el momento del robo, los asaltantes lo abordaron y le dijeron: “Deme todo, deme todo lo que tenga, y mi esposa al ver la situación no tuvo la misma calma que yo tuve y quiso confrontar al bandido”, explica el artista. 

“Yo logré desarmar al bandido y en un momento de ira, de dolor, rabia e impotencia, no tuve más remedio que acabar con él”, concluye.