Especialidades pediátricas de la Fundación Valle del Lili, mejor salud para la niñez

Especialidades pediátricas de la Fundación Valle del Lili, mejor salud para la niñez

Dic 02, 2019 / 2 min

Por: Redacción Q'hubo

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Los padres de familia siempre buscan el bienestar de sus hijos. Por esta razón, cuando necesitan atención médica, buscan una institución de salud de alta calidad, donde sus hijos sean valorados por médicos pediatras especializados en tratar las enfermedades que se pueden presentar en la niñez y adolescencia.

Entre las instituciones reconocidas por la excelencia de sus servicios pediátricos, sobresale la Fundación Valle del Lili, un centro hospitalario donde se brinda atención en salud con los más altos estándares de calidad a los paciente con patologías pediátricas de baja y alta complejidad. Una institución de salud, considerada la cuarta mejor de Latinoamérica, donde se trata de manera integral e interdisciplinaria a todos los niños, garantizando un diagnóstico preciso y el tratamiento más adecuado para lograr su recuperación.

El factor diferenciador que ha posicionado al Servicio de Pediatría de la
Fundación Valle del Lili entre los mejores de Colombia, es su exclusivo equipo con más de 75 médicos especializados en todas las áreas de la salud infantil, entre las cuales están: cirugía pediátrica, cardiología pediátrica, neurología pediátrica, gastroenterología y hepatología pediátrica.

Desde estas especialidades son atendidos anualmente en promedio 66.000 niños en consulta externa y 23.000 por el servicio de urgencias pediátricas. Solo en los primeros 10 meses de 2019 se atendieron 55.497 pacientes pediátricos de todo el suroccidente colombiano.

Cardiología pediátrica

El doctor Jaiber Alberto Gutiérrez Gil, cardiólogo pediatra y Jefe del servicio de Cardiología Pediátrica de la Fundación Valle del Lili, afirma que “las cardiopatías congénitas son la primera causa de mortalidad en niños durante el primer año de vida, por lo cual desde este servicio nos encargamos de evaluar y diagnosticar de forma precoz estos casos y cuando esto no es posible, diagnosticamos de forma inmediata, iniciando a tiempo los tratamientos”.

En este servicio se atienden desde las cardiopatías más comunes en niños como los soplos cardiacos, logrando a través de estudios como radiografía de tórax y ecocardiografías realizar un diagnóstico completo del paciente, descartando o comprobando la presencia de enfermedades cardiacas.

Igualmente, estos especialistas tratan otras cardiopatías de mayor complejidad que presentan los niños, como la Tetralogía de Fallot y alteraciones estructurales del corazón, entre otras.

Para los pacientes prenatales, el Servicio de Cardiología Pediátrica brinda la posibilidad de realizar diagnósticos ‘in utero’, como explica el doctor Gutiérrez Gil: “un grupo de especialistas perinatólogos y cardiólogos pediatras determinan, a través de ecocardiografías perinatales, si hay presencia de una cardiopatía congénita en un bebé antes de que nazca”.

Para lograr esta completa atención, cuentan con cinco cardiólogos pediatras: dos clínicos, dos especialistas en cateterismo y cirugía cardiovascular en niños y una especialista en ecocardiografía, quienes junto a un equipo de auxiliares y técnicos en equipos cardiológicos, están disponibles las 24 horas, todos los días del año.

“El Servicio de Cardiología Pediátrica es prueba de que la Fundación Valle del Lili ha realizado un esfuerzo gigantesco por la salud de nuestra infancia, contribuyendo a disminuir en nuestra región la tasa de mortalidad infantil por las cardiopatías congénitas”, expresa el doctor Gutiérrez Gil.

Neurología pediátrica

El Servicio de Neurología Pediátrica de la Fundación Valle del Lili es encabezado por los neurólogos pediatras Santiago Sergio Cruz Zamorano y Juan Fernando Gómez Castro, quienes se encargan de prevenir, diagnosticar y tratar las patologías y trastornos que afectan el sistema nervioso (central, periférico, autónomo y neuromuscular) de pacientes pediátricos desde la etapa prenatal hasta la adolescencia.

“Nuestra atención está dedicada a muchas neuropatías que pueden presentar los niños como epilepsias y crisis convulsivas, cefaleas, trastornos del movimiento (distonía, Parkinson juvenil, tics y temblores), trastornos del desarrollo psicomotor y del lenguaje, trastornos de la atención e hiperactividad, autismo, parálisis cerebral, malformaciones cerebrales, enfermedades autoinmunes que afectan el cerebro y la médula espinal (esclerosis múltiple), infecciones del cerebro (meningitis, encefalitis), tumores cerebrales y medulares, así como casos de traumas craneoencefálicos, para lo que nuestra institución cuenta con todos los dispositivos tecnológicos necesarios para su diagnóstico y tratamiento”, indica el doctor Cruz Zamorano, Jefe del Servicio de Neurología Pediátrica.

Todos estos dispositivos tecnológicos se encuentran en las instalaciones de la Fundación Valle del Lili, facilitando que cuando el paciente necesite, en algunos casos con urgencia, un examen de electroencefalografía, un estudio por videotelemetría, un estudio del sueño, una escanografía cerebral, una resonancia nuclear magnética, un mapeo cerebral, entre otros exámenes especializados. El paciente y sus acudientes no necesitan acudir a ninguna otra institución, tendrá todos estos servicios en el mismo lugar.

“Los padres de nuestros pacientes pueden estar seguros que en nuestra institución encontrarán solución a todos los requerimientos clínicos y médicos que lleguen a necesitar sus hijos, todo ello acompañado de atención de los mejores especialistas pediátricos que trabajan de forma interdisciplinaria en beneficio de los niños”, expresa el doctor Cruz Zamorano.

Gastroenterología y hepatología pediátrica

Cuando los niños presentan síntomas como estreñimiento, dolores abdominales, náuseas, vómito, reflujo gatroesofágico y diarrea, deben ser remitidos donde un gastroenterólogo pediatra para una valoración especializada donde se determine qué enfermedad está causando su malestar.

De estos casos se encarga el Servicio de Gastroenterología y Hepatología Pediátrica de la Fundación Valle del Lili.

“Hacemos un manejo especializado de todas las enfermedades que padecen los niños en el tracto digestivo, así como de las enfermedades que afectan el páncreas, el bazo y el hígado”, afirma la doctora Verónica Botero Osorio, gastroenteróloga y hepatóloga Jefe de este Servicio.

Asimismo, los hepatólogos pediatras cumplen una importante función diagnosticando enfermedades hepáticas en los niños y estableciendo cuándo proceder a un trasplante de hígado. De hecho, la Fundación Valle del Lili es una institución pionera en el trasplante hepático con donante vivo en niños, logrando realizar más de 350 trasplantes de este tipo desde 1998.

“El éxito de un programa como el nuestro es que aseguraramos el seguimiento periódico a los niños, por un grupo multidisciplinario, para identificar de forma temprana complicaciones hepáticas potencialmente tratables”, asegura la doctora Botero Osorio.

Cirugía pediátrica

Cirugía pediátrica

Entre enero y octubre de 2019 se realizaron 1291 cirugías pediátricas en la Fundación Valle del Lili. Foto: Especial para Q’hubo

El Servicio de Cirugía Pediátrica de la Fundación Valle del Lili está conformado por un equipo de cinco cirujanos pediatras, quienes intervienen en las enfermedades quirúrgicas propias de la población infantil como lo son las malformaciones congénitas, tumores sólidos, entre otras.

“El cirujano pediatra tiene un amplio rango de funciones, ya que somos una especialidad que sirve como soporte a otras especialidades en el proceso diagnóstico y de tratamiento de pacientes desde el nacimiento hasta la adolescencia”, indica el doctor Edgar Darío Alzate Gallego, Jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica en la Fundación Valle del Lili.

La calidad del Servicio de Cirugía Pediátrica se evidencia, entre otros factores, en que sus especialistas dominan técnicas de cirugía mínimamente invasivas como la laparoscopia y la toracoscopia, procedimientos de vanguardia que buscan resultados óptimos y con menores riesgos para los pacientes.

Estas son algunas de las razones por las cuales un padre de familia no duda en poner a sus hijos en manos de una institución comprometida con la salud de la niñez.